¿Tecnopatologías?

Hoy podemos confirmar que éste año ha sido completamente distinto al que se esperaba. Varias festividades pasaron desapercibidas entre este tiempo de incertidumbre.

Para muchos, éste año ha pasado demasiado rápido, y para muchos otros demasiado lento. La crisis económica es palpable.

Es claro que la incertidumbre ha causado estragos en muchos de nosotros. Claramente no somos los mismos de inicio de año.

En un año de cambios y transiciones muchas cosas permanecen similares. Esa necesidad de establecer vínculos y una unión entre las personas ha dado un nuevo significado a los medios de comunicación, en especial a las redes sociales.

Hace no mucho, trabajadores de Facebook afirmaban que la red social había perdido su impacto positivo en la sociedad.   En una encuesta realizada a más de 49 mil empleados de Facebook para conocer su opinión sobre la red social, en octubre del 2020 el 49% de los encuestados comentó ya no creer en un impacto positivo para el mundo por parte de Facebook.

Esta situación no es más que el reflejo de lo que se han convertido las redes en la actualidad. Así como se ha generado un espacio positivo enfocado a la libertad de expresión y la facilidad de comunicación, la distorsión de estos fines ha generado gran desconfianza en los usuarios.

Es clara la manera en que las redes sociales han cambiado la forma en la que se presentan los negocios, la educación, la cultura, publicidad, comunicación, información, trabajo y las relaciones personales.

Sin embargo, como se mencionó en veces pasadas, es necesario saber que las redes sociales han tenido un impacto positivo y negativo en la vida diaria. Hace tiempo, Forbes publicó un resumen científico sobre el impacto del uso excesivo de las redes sociales en la conducta de los individuos. Dentro del cual hacen referencia a cuatro síndromes, que afirman son causados por las redes sociales.

Estos síndromes son:

  1. The walking netbie,
  2. El síndrome del círculo social inexistente,
  3. El mundo de los gurúes o como encontrar humanos fantásticos,
  4. Que alguien se sienta mal y me ayude a criticar e insultar.

Si bien, algunos nombres son claros, la mayoría de las conductas que se exponen, se refieren a la apatía de los individuos al mundo exterior, a la imposibilidad de poder diferenciar entre un amigo en la vida real y un contacto en la lista de amigos, y la magia de las redes sociales en las que venden una vida perfecta.

Estas conductas han creado desinformación e incluso ansiedad y distorsión de la realidad. El uso de términos como tecnopatologías se ha visto como algo necesario para explicar la relación de los seres humanos con las redes sociales, y no, no se están satanizando las redes sociales.

Esta solo es una forma de poner las cartas sobre la mesa, claro, las redes sociales nos han ayudado a contactarnos con alguien a quien hace tiempo no veíamos, pero hay que reconocer que igualmente ha generado la ansiedad por no recibir una respuesta a un mensaje que vemos que ha sido leído.

Como todo en esta vida, el exceso es dañino o incluso mortal.

Por:  Ameyalli Amador

Abogada y politóloga egresada del Tecnológico de Monterrey, con especial enfoque a temas de equidad, bienestar y derechos humanos. Se ha desempeñado como asistente de investigación en materia de Estado de Derecho, ética y violencia de género, con especial interés en protección de grupos vulnerables y de descubrimiento de las nuevas vertientes del derecho cibernético. Busca la activa de distintas disciplinas para generar políticas de bienestar. En la actualidad tiene en desarrollo estudios sobre la pobreza, el género y la tecnología como un posible factor de riesgo en la violencia de género.

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