“¿Qué nos creemos?”

Por: Abril Atziri López de la Mora

Nacemos y morimos iguales, las circunstancias a nuestro alrededor pueden ser muy distintas, pero la igualdad es la constante. ¿Qué le da valor? Me pregunto cada que veo en una red social el maltrato hacia otra persona y el linchamiento mediático para el perpetrador. Parecería que estamos en el centro de alguna ciudad de hace 300 años en la que gozamos de ver la ejecución de un delincuente mientras nos abanican los lacayos.

Personal de seguridad, limpieza o cualquier otro servicio es humillado de manera constante por quienes sienten que al pagar un producto o servicio tienen posesión del servidor; se alude a la condición social, económica, laboral, física y racial; las redes sociales son la ventana que visibiliza esta violencia, lo peor de todo es que en muchos de los casos es tratando de causar gracia o atención de la audiencia; que consideres al personal de limpieza como parte de la familia, no da derecho a usarlos como patiños de los divertimentos; de igual manera, es reprobable la violencia que sufre el personal de seguridad cuando cumple con su trabajo o impide que la gente se ponga en riesgo. Caso similar quienes venden productos en la vía pública o reparten volantes, son muchas las veces que reciben un empujón o manotazo; aunque todos los trabajos son dignos, mucho los ejercen por la necesidad de alimentar a la familia.

Del otro lado de la pantalla estamos las y los perfectos, quienes nos indignamos por la violencia y agresión, nos solidarizamos con la víctima, sin hacer nada positivo por ella, y nos alegramos del castigo que sufra el agresor, al que le súmanos bromas, memes, canciones, criticamos esa realidad evitando la nuestra. Haciendo un ejercicio de conciencia seguramente descubriremos que en muchas ocasiones hemos actuado igual, con el beneficio de no haber sido grabados, pero absolutamente nada nos da derecho a linchar electrónicamente a quienes comenten el daño. Claro que merecen ser sancionados, pero no para pasar a ser nuestras víctimas. 

¿Estamos reflejando nuestro estrés y frustración en quién la vació en los vulnerables? No nos mueve el deseo de justicia, nos mueve el deseo de lastimar, si quisiéramos en realidad ayudar a quien fue afectado, dejaríamos nuestra energía en su beneficio, no en el linchamiento mediático.

Lo ideal es que esta violencia no exista, que la evidencia sirva para hacer justicia no para volvernos justicieros de botón; ningún like o meme alimenta, cuida, sana o ayuda. La violencia física y el linchamiento digital no dejan ningún beneficio y peor aún, sigue creciendo.

Hoy ¿a quién estás ayudando?

¡Sean felices! 


Los espero en twitter @ABRILATZIRI   

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