Nuevo etiquetado

Exceso análisis. Exceso crítico. Exceso oportunidad. Exceso aprendizaje. El nuevo etiquetado de los productos alimenticios ha encontrado su camino dentro de nuestras vidas, desde que fue presentado en la Cámara de Diputados en julio del año pasado y hasta la fecha, en la que la modificación a la Norma Oficial Mexicana número 051 se volvió una realidad. El texto de esta semana buscará involucrar a los lectores en la propuesta que protagonizan las envolturas de los productos que son comprados y consumidos por los mexicanos diariamente. ¿Qué es y para qué sirvió este cambió? Las respuestas están a continuación.

El cambio en la NOM-051 sobre el etiquetado de los alimentos, expuesto en el Diario Oficial de la Federación, representa un gran avance para la sociedad de nuestra nación. El objetivo del mismo fue acercar a los consumidores con lo que consumen, para que conozcan más a fondo lo que acaban de adquirir con su compra. Y no es que la información estuviera oculta para los millones de compradores de alimento con los que cuenta el país; simplemente no era tan clara, como busca serlo ahora. Todos, quiero suponer, en algún momento de ocio o incluso de interés personal genuino nos hemos atrevido a leer las diminutas letras que se encuentran al reverso de todos y cada uno de los productos que adquirimos… probablemente ninguno llegó al final de la enorme lista de conceptos, ingredientes y cantidades. Ahora, imaginar que todas las personas se dedicarán a leer y analizar todo lo que van introduciendo a su carrito de compras sinceramente suena ilógico. Nadie tiene el tiempo para desperdiciarlo de esa manera. En conjunto con esto, los conceptos que se muestran en las etiquetas no son de dominio público (aunque deberían): ¡¿Qué es una caloría?! ¿Grasas saturadas? ¡¿Glutamato monosódico?! Si has estado leyendo La Columna Vertebral, probablemente ya sepas la respuesta de la primera pregunta, pero aun así no es suficiente para poder generar un pensamiento crítico sobre lo que se está consumiendo; al menos no por leer la etiqueta.

Es en este punto donde entra el nuevo formato de etiquetados; busca esclarecer 5 ideas básicas para el conocimiento de lo que contiene un alimento traspasándolos al frente de la envoltura, quitando de en medio algunas de las muchas dudas que una persona pueda generarse en su trayecto de la vida al alimentarse. Los humanos comemos por defecto, pero pocos de nosotros saben con exactitud qué es, a ciencia cierta, lo que comen. Estos cinco conceptos tomaron la forma de sellos que podemos admirar en los diferentes productos del mercado. Algunos tendrán ningún o un sello, otros oscilaran entre los 2 y 4 sellos y algunos más tendrán los 5 en su portada. Será importante alejarnos un poco de estos últimos. Se vuelve predecible la fachada de advertencia que tendrán algunas de las bolsas y botellas de plástico que encontramos en los anaqueles. Justo ese es el objetivo. Se los presento: Exceso calorías. Exceso azúcares. Exceso grasas saturadas. Exceso grasas trans. Exceso sodio.

En mi opinión, el menos trascendental de todos es el sello de calorías. No es que sea inútil, de hecho todo lo contrario. Pero ubicar los otros 4 se convertirá en una tarea necesaria para la supervivencia de nuestra población. México ocupa los lugares más altos en el mundo en cuanto a la prevalencia de enfermedades “silenciosas” como diabetes, obesidad e hipertensión. Se les conoce como silenciosas porque a diferencia de la COVID-19, por ejemplo, no son padecimientos que aparezcan de manera súbita. Se van criando con el tiempo, como una bola de nieve que va creciendo conforme rueda por una montaña. Lo importante aquí es reconocer que la velocidad con la que cae la bola y el ángulo de inclinación de la montaña son modificables, a tal punto de poder detener en seco el crecimiento de la nieve y por consiguiente, el desarrollo de una de estas enfermedades. La mala noticia es que también son modificables para mal, si una persona no se cuida puede enfermarse cada vez más rápido, incluso sin darse cuenta. Cada día que no te alimentes sanamente podrá aportarle un poco de nieve a tu bola. Pero para eso llegó el cambio en las etiquetas. ¡Prevención de la buena!

Sirve de absolutamente nada que siga halagando esta nueva política si no explico a qué se refieren los 4 sellos que considero de importancia. Las azúcares son formas de energía que tu cuerpo utiliza; son los famosos carbohidratos. Una dieta con un consumo alto de este tipo de alimentos puede ser muy benéfica si se combina con actividad física, sin embargo existen alimentos que los contienen exageradamente y son estos los que serán etiquetados con el sello. Al tener varios días de consumo alto en azúcares y no utilizar la energía que estos proveen al cuerpo, se empiezan a almacenar y las personas suben de peso, además de que elevan enormemente su riesgo de ser diagnosticadas con Diabetes Mellitus. Por otro lado se encuentran las grasas saturadas y trans. Las grasas son regularmente la forma más rápida que tenemos de conseguir energía; es decir, si las consumes se metabolizarán con mucha velocidad y estarán a tu disposición para que realices tus actividades cotidianas. Pero estos dos tipos particulares de grasas, saturadas y trans, se comportan distinto; a nuestro cuerpo le cuesta trabajo metabolizarlas por su composición bioquímica. Su consumo en altas cantidades hace que el metabolismo se torne lento, haciendo que se acumulen también y el desenlace es el mismo; la persona sube de peso, obesidad. Por último el sodio, un electrolito que corre por nuestras venas en grandes cantidades, necesario para la vida y nuestro equilibrio. Todo en exceso es malo… aunque sea un pilar esencial para nuestra función corporal, el exceso en su consumo predispone al sistema circulatorio y corazón a altas presiones, elevando el riesgo de sufrir hipertensión arterial a cualquier edad. Imagina lo que pasa con tu riesgo cuando consumes algún producto que sume sellos en su envoltura, 2, o 3, o 4, ¡o 5! Las calorías, retomando el punto, son en conjunto toda la energía que un alimento o bebida puede proveer, me explico por qué creo que es el sello menos trascendental de observar; si un alimento tiene el sello de los azúcares o alguna de las grasas, muy probablemente también tenga que ser fichado con el sello de las calorías, sumando toda la energía que el producto te brinda.

Mi intención no es que el consumo de este tipo de productos pare por completo, eso es algo casi imposible e innecesario. La realidad es que son productos de buen sabor y de disfrute personal y muchos de ellos podrían considerarse de canasta básica. ¡Está bien consumirlos, pero no en exceso! (Menos los que tienen 5 sellos, si ves uno de esos, aléjate) Por ahora, la moderación tomará un papel sumamente importante para lograr el objetivo final de esta idea; prevenir enfermedades crónicas, prevenir muertes, prevenir gastos públicos exorbitantes, pero sobre todo, prevenir sufrimiento… padecer de alguna de estas enfermedades y no poder controlarla generalmente provoca un desenlace desagradable para los pacientes y sus seres cercanos. La enfermedad te controla y te destruye. No se puede lograr la moderación en el consumo si no existe información suficiente para facilitarla, pero con el nuevo etiquetado, la tendremos al frente de cada uno de nuestros productos. La tarea será empezar a reconocerlos y con esas herramientas reflexionar sobre y jugar con nuestra alimentación para hacerla más saludable.

Por: Leonardo Zuazo

Leonardo Zuazo es un estudiante de medicina del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Agradecido con la vida y motivado por vivirla; la salud es su pasión y está determinado a ayudar a las demás personas a mejorar sus hábitos compartiendo el conocimiento que adquiere día con día. Empatía, paciencia, transparencia y esfuerzo cotidiano son los valores con los que ha pavimentado el sendero por el cual camina y sobre los cuales cimienta los pilares de su formación académica y profesional. Con ideas revolucionarias y novedosas busca tomar conceptos abstractos de la medicina y transformarlos en ideas digeribles para el lector que le sean de utilidad para comprender la manera en la que existe y convive con su entorno.

Abrir chat