EEUU… como sea perdemos nosotros

Tres temas importantes para cada persona que habita este planeta son: la salud, la economía y la seguridad.

Es por ello que el discurso de cualquiera que aspire a un cargo público le da mayor valor a estos aspectos, y es que para la mayoría de los líderes y estadistas que dirigen los destinos nacionales de cada país, su trabajo es escrutado de manera detallada por sus gobernados.

Y uno de los más influyentes es el Presidente de los EEUU, Donald Trump, quién abiertamente plantea un país en el que a pesar de la diversidad cultural de la que se ha nutrido desde su independencia, intenta a toda costa hacer solo una américa para blancos.

Prueba de ello son sus múltiples ataques a la diversidad racial y cultural del país, su ignorancia al hablar de otros grupos étnicos que no sean blancos y protestantes, y su inexistente falta de ética para mentir abiertamente, siempre en pos de obtener la aprobación de los millones de habitantes que piensan como él.

Y es que no son pocos los norteamericanos que buscan desesperadamente hacer de los EEUU una nación aria, blanca y poderosa, donde los que son diferentes, no vivan como ellos ni compartan su espacio, los que son diferentes solo tienen cabida si viven para servir al blanco.

El próximo 3 de noviembre la nación más poderosa militarmente que haya existido jamás decidirá si quiere ser una Norteamérica inclusiva y diversa o definitivamente transita hacia una potencia que se desea ver a sí misma como una nación aria poderosa.

Y con ello quizás el regreso a las políticas que dieron inicio a la más terrible guerra que ha sufrido la raza humana en toda su historia.

Y México nuestro país tendrá ante sí un reto enorme en los ámbitos social, económico y político.

Social ya que nuestra vecindad nos obliga a tener relaciones sociales profundas que tocan a millones de personas con doble nacionalidad, millones de familias biculturales a ambos lados de la frontera, que tendrán enfrente el reto de ajustar sus vidas a las nuevas políticas regulatorias, porque de ganar Trump, seguramente impulsará un mayor grado de separación entre las familias de migrantes no arios.

Económico ya que el principal mercado al que México le vende es al norteamericano y aunque tengamos mercados abiertos en una gran cantidad de países, no cabe duda que cualquier amenaza de parte de nuestro vecino hacia nuestros productos, provoca siempre un daño a nuestra economía que ha impedido que seamos mayormente independientes de su mercado, sencillamente no podríamos hacerlo, no competimos con los asiáticos en Europa, como ninguna nación con México en lo exportaciones hacia EEUU son.

Y en ámbito político, seguiremos gane quien gane, obedeciendo a regañadientes lo que los políticos de EEUU quieran, siempre con la amenaza de cerrar fronteras, a personas y productos mexicanos, y con ello garantizan que quienquiera que gobierne México, sencillamente le rinda cuentas a ellos, a nuestro pesar seguimos siendo dependientes de sus decisiones.

Y si queremos no hacerlo no podemos, recuerde, nuestra economía depende de ellos y en un último aspecto, su poder militar es muchísimo mayor que el nuestro, como quiera estamos en una difícil situación.

Y de ganar Biden no habrá un gran cambio de fondo en nuestra relación, tendrá modos más amables pero no deja de ser norteamericano ni de trabajar para sus ciudadanos.

Y si pensamos que el 75% de ellos son de raza blanca, pues ya está, sabemos que su prioridad no son las otras razas, así que no esperemos políticas amigables para los que somos diferentes.

Trump o Biden podrán tener modos diferentes pero gobiernan mayoritariamente para los blancos de su país, para mejorarles a estos blancos, su seguridad, salud y economía.

Por: Netzahualcoyotl Paredes

Periodista, Fotógrafo, Gamer, Lector y Cinéfilo.
Presente en medios de comunicación desde el siglo pasado.
Ganador del Premio México de Periodismo en 2015.
Siempre busco pero no encuentro…

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