Ceguera de Género

En este hermoso e idílico país, nuestro bananero presijente decretó entre sus achichincles que a partir de su entronización en el Palaciote del Centro Histérico, y la puesta en marcha de su proyectote de nación, mejor conocida como la trasformación de cuarta, que los mexicanos y mexicanas pasarían de manera automática a ser gente güena, educada moralmente y honestísima.

Y en su muy estrecha visión de la nación que tiene, no atina a entender que las personas que le eligieron, no solo le confiaron el poder de tomar las mejores decisiones para T O D A S, sino la obligación de actuar para proteger a la gente menos favorecida, y no solo a los “pobres” sea cual sea lo que lopes entiende por esa palabra.

Y este, digamos “estadista, líder de la nación, presidente legítimo o rey de Macuspana” antiguo aglutinador de odios y rencores hacia los representantes del poder, trasmutado ahora en centro de atención de todos los ataques que el “pueblo bueno” siempre le hace a sus tlatoanis (cosa que en sus febriles sueños de sus horas más oscuras, cuando nomás no encontraba la puerta por donde entrar al Palaciote en el que ahora ronca, pensó que jamás le sucedería) no atina a entender que, pues hoy le toca ¿no?

Pensó el iluso que su histórica cifra de votos le blindarían de facto contra las insatisfechas personas que representan más de la mitad de la población del país, y que históricamente han sufrido a manos llenas de violencia, re victimización, injusticia y ceguera gubernamental por los siglos de los siglos.

¡Pues déjeme decirle lopes que nomás no! ¡No hay manera de escapar de los reclamos!

Y es que, la erradicación de la violencia de género, el feminicidio y la discriminación hacia las mujeres es uno de los máximos desafíos que la sociedad mexicana enfrenta desde hace décadas.

Baste decir que lejos de reducirse las estadísticas de este fenómeno continúan creciendo, y que tan solo en lo que va de este pandémico 2020, se han registrado más de 480 asesinatos de mujeres en México, a este paso llegaremos a cerca de 1000 mil mujeres asesinadas al final del año.

Esto representa un aumento de casi 10% respecto al mismo periodo del año anterior y de casi 14% con respecto al 2018, o sea, mataban menos mujeres antes de la llegada del mesías de Macuspana.

Y claro usté me dirá que, no tiene la culpa lopes pues no es sencillo combatir este problema que ya estaba cuando él llegó.

Vale, se lo concedo, el problema es histórico, esta enquistado en nuestra sociedad y es responsabilidad de todos combatirlo y erradicarlo, los ciudadanos desde nuestras trincheras, y el estado con el peso de la ley.

Ley que no se aplica, no es expedita, no es rápida y no es justa.

Y por ello crecen las cifras de muertas del país, y ¡como es de esperarse también! crece el hartazgo de las mujeres y de una buena parte de la sociedad ante este cáncer que sufren millones de familias en el país, y que además, ¡tienen el atrevimiento de pedir justicia para sus muertas y violadas!

¡Que afán de desviar la grandeza de la trasformación de cuarta con temas tan intrascendentes no!

Y un grupo de estas mujeres, cansadas de hincarse ante el presidentito, cansadas de ser ignoradas, usadas para fines electorales y propagandísticos y abandonadas después, decidieron hace unos días tomar las instalaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, y obligar de esta manera a los responsables de presionar a las instancias de justicia de la nación a verlas, a escucharlas y darse cuenta que, a pesar de lo que suceda en su imaginación, no está gobernando para T O D A S.

Y es que para el estado mexicano las mujeres están al final de lista, pues primero están, en orden de importancia según el tiempo que da a estos temas cada que el presijente abre la boca:

La revancha contra quienes, según lopes, le cerraron el camino para gobernar hace más de un lustro.

El castigo que deben sufrir sus enemigos y los aliados de estos y aquí entran más de 60 millones de mexicanos, encabezados por empresarios, periodistas, políticos y simpatizantes de otros partidos.

La ruta hacia la trasformación de 4ta (más moral y de dichos que de hechos)

Los “grandes proyectos trasformadores del país” o sea un aeropuerto chiquito, un tren chiquito, un banco chiquito para dar apoyos chiquitos y varios más, todos chiquitos claro.

Rescatar a Pemex y la “Grandeza del País” como si la grandeza de la gente, del país y de nuestra historia se sujetara a la producción de petróleo y no a nuestra cultura economía e industria.

Mucha, muncha, muchísima propaganda de lo bien que vamos con esta pandemia y nuestros casi 70 mil muertos, que le cayeron como anillo al dedo para su “proyectote” de nacioncita entre otros temas que desvíen la atención de su mediocre administración.

Y al último… la violencia de género, la atención a las víctimas, la justicia para las familias y los descendientes, el apoyo y la solidaridad, el acompañamiento.

Ello sin contar la minimización del problema, la misoginia de sus declaraciones y la poca empatía por esta causa.

Tal parece que sus cálculos no le daban que en algún momento el estado debería hacer justicia a las mujeres… y no a los cuadros de Madero y Juárez.

Por: Netzahualcoyotl Paredes

Periodista, Fotógrafo, Gamer, Lector y Cinéfilo.
Presente en medios de comunicación desde el siglo pasado.
Ganador del Premio México de Periodismo en 2015.
Siempre busco pero no encuentro…

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