Biden y Trump celebran en casa Acción de Gracias mientras el COVID-19 se propaga

Al igual que cientos de millones de estadounidenses, el presidente electo, el demócrata Joe Biden, y el presidente en funciones, el republicano Donald Trump, celebraban de forma tranquila en casa el Día de Acción de Gracias, mientras la pandemia de coronavirus se propaga por todo el país.

Biden está pasando la festividad en la pequeña ciudad costera de Rehoboth, Delaware, donde tiene una casa de vacaciones junto a su esposa Jill. Los Biden iban a recibir a su hija Ashley y su esposo, el doctor Howard Kerin, para la comida.

El exvicepresidente, que apareció con su esposa Jill en un mensaje de video publicado en su cuenta de Twitter, dijo que su familia suele celebrar una gran reunión en la isla de Nantucket frente a Massachusetts, pero que este año permanecerá en Delaware “con solo un pequeño grupo alrededor de nuestra mesa durante la cena” debido a la pandemia.

En un discurso de estilo presidencial a una nación que ha perdido más de 260.000 vidas por el coronavirus, Biden dijo que los estadounidenses están haciendo un “sacrificio compartido por todo el país” y una “declaración de propósito común” al quedarse en casa solo con sus familiares más cercanos.

“Sé que esta no es la forma en que muchos de nosotros esperábamos que pasáramos nuestras festividades. Sabemos que un pequeño acto de quedarnos en casa es un regalo para nuestros compatriotas”, dijo Biden, quien jurará como presidente el 20 de enero. “Sé que vienen días mejores”.

A Trump, en tanto, suele gustarle celebrar las fiestas en su resort Mar-a-Largo en Florida, pero el jueves tenía previsto quedarse en la Casa Blanca. A diferencia de Biden, que pidió una celebración segura con mascarillas y distanciamiento social, Trump instó a los estadounidenses a “reunirse” por Acción de Gracias.

“Animo a todos los estadounidenses a reunirse, en hogares y lugares de culto, para ofrecer una oración de agradecimiento a Dios por nuestras muchas bendiciones”, dijo Trump en una declaración.

Trump ha ignorado con frecuencia las advertencias de los funcionarios de salud pública y ha recibido a grandes grupos en la Casa Blanca, donde muchos de sus invitados se han negado a usar mascarillas.

Además de Trump, varios otros estadounidenses prominentes, incluida la primera dama Melania Trump y miembros del Congreso, han dado positivo por COVID-19 luego de tales eventos.

Si bien se esperan menos viajes de lo normal, millones de personas desafiaron las peticiones de funcionarios estatales y locales y de expertos en salud y viajaron a reuniones familiares en vez de quedarse en casa, pese a la creciente tasa de infección.

Las muertes por COVID-19 superaron las 2.000 en un solo día el martes por primera vez desde mayo y las hospitalizaciones alcanzaron un récord de más de 89.000 el miércoles.

Biden, que derrotó a Trump en las elecciones del 3 de noviembre, ha estado avanzando en la transición política y se ha comprometido a priorizar la lucha contra el virus.

A principios de esta semana, anunció a los miembros clave de su equipo de política exterior y seguridad nacional y prometió anunciar más nombramientos, incluido su equipo económico, en los próximos días.

A pesar de no haber admitido aún la derrota, Trump acordó el inicio de la transición, despejando el camino, por ejemplo, para que el demócrata reciba informes de inteligencia de alto nivel. Pero el presidente continúa haciendo afirmaciones infundadas de fraude electoral, mientras sus asesores legales continúan realizando esfuerzos infructuosos para anular los resultados.

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