No perdamos de vista lo importante

México vivió la semana pasada, una de las más extraordinarias y legítimas jornadas a favor de la justicia social, desde aquel doloroso octubre del 68, gracias a la pasión y el compromiso de millones de mujeres que han decidido alzar su voz buscando ser, no nada más escuchadas, sino tomadas en cuenta y valoradas.

Pocos movimientos de la vida política y pública de nuestro México moderno cuentan con tanto respaldo social, y son tan ignorados por estado… otra vez, como el 68.

Por ello cobra especial importancia el preguntarnos ¿y ahora qué?

Pa´ dónde vamos.

Y es que, después de las marchas y las protestas, muchos personajes intentaran apropiarse del movimiento, del discurso y del momento para su propio beneficio.

Por ello debemos como sociedad hacer nosotros nuestra propia apropiación de estos postulados, No más… No Más…NO MÁS.

El cambio empieza por nosotros, por nuestros hijos, sobrinos, primos, vecinos, compañeros de trabajo, de deportes, de viajes.

Hay que respetar, hay que mostrar respeto y hay que exigir respeto.

Si queremos vivir en una sociedad en la que cada individuo pueda desarrollarse de manera plena sin ser violentado debemos aprender a no violentar.

Les toco a ellas morir.

Les toco a ellas resistir.

Les toco a ellas alzar la voz.

Nos toca a nosotros cambiar, educar, reeducar, no violentar, respetar.

Todas son nuestras hermanas, nuestras madres, nuestras hijas, nuestras sobrinas, nuestras esposas, nuestros anhelos, nuestros sueños, nuestro hogar y nuestro futuro.

Con ellas todo, sin ellas nada.

Por Netzahualcoyotl Paredes @NezaParedes