¡Me siento mal! ¿Debo ir al doctor o a terapia?

¿Alguna vez te has sentido mal fisicamente, aunque sea muy poco, sin que exista una razón aparente para esto? Imagina sentirte mal, todo el tiempo, con un alto grado de malestar… esto es lo que viven quienes sufren de hipocondría.

            La hipocondría es una preocupación excesiva y desmesurada que surge de la idea o posibilidad de estar enfermo gravemente sin que existan razones médicas que lo sustenten. Este trastorno puede clasificarse dentro de la gama de los trastornos de ansiedad, donde existe una preocupación excesiva hacia algo que todavía no está sucediendo o podría ni siquiera suceder.

            Al igual que quienes sufren otros trastornos de ansiedad, quienes viven con hipocondría viven en un constante estado de alerta que ocasiona que tengan la necesidad de controlar minuciosamente todo lo que pasa con su cuerpo y realicen exámenes clínicos excesivos, en busca de explicaciones a síntomas que no están ahí realmente.

            Este trastorno es también un trastorno somatomorfo, es decir, tiene consecuencias físicas en el cuerpo de la persona a raíz de razones psicológicas. En este sentido encontraremos que quienes sufren de este trastorno pueden llegar a presentar dolores, incomodidades o síntomas que sean muy similares a los que encontraríamos en una enfermedad médica.

Es importante mencionar que a pesar de que los síntomas que viven los pacientes no tienen un fundamento físico, esto no significa que no sean reales para ellos. Al igual que con otros miedos y trastornos de ansiedad, aunque los síntomas son desproporcionados a la causa, los pacientes los viven de forma real y tangible, por lo que es muy importante practicar la aceptación de los síntomas con los pacientes antes de poner en práctica otros aspectos terapéuticos.

De la misma forma que con otros trastornos de ansiedad, la hipocondría puede ser tratada por medio de terapia psicológica, especialmente mediante la corriente cognitivo – conductual. Esta corriente de psicoterapia ayudará a cambiar las ideas centrales y secundarias del paciente y le proporcionará también conductas más adaptativas a las ideas que está viviendo.

Así que ahora lo sabes, si tienes síntomas de malestares físicos recurrentes tal vez sea mejor que llames a tu psicoterapeuta en lugar de a tu médico de cabecera.

Por: Carmen Lizola